viernes, 5 de marzo de 2010

Afuera está lloviendo y no tengo a quién abrazar


Buscando el tiempo perdido, te has ido acostando con media ciudad, pero el gran amor no deshizo tu cama y te aburriste de promiscuidad.
Cada noche un rollo nuevo. Ayer el yoga, el tarot, la meditación, hoy el alcohol y la droga, mañana el aerobic y la reencarnación.
Cómo decirte, que el cielo esta en el suelo, que el bien es el espejo del mal...
Cómo contarte, que al tren del desconsuelo, si subes no es tan fácil bajar...
Cómo decirte, que el cuerpo está en el alma, que Dios le paga un sueldo a Satán...
Cómo contarte, que nadie va a ayudarte si no te ayudas tú un poco más. Qué consejos voy a darte yo, que ni siquiera se cuidar de mí. Tengo ya tan ocupado el corazón, no queda sitio para ti.

Sólo diré que te quiero, y es a punta de navaja


Siempre voy a tenerte que agradecer que hayas sido conmigo tan embustera, que me hayas enseñado lo que es querer, bailar mientras rodamos por la escalera.
Has despejado mis dudas y has logrado que aprendiese a ser un perfecto Judas, desde la J a la S.
Contigo he comprendido que la humedad es algo que se seca y se olvida.
Gracias a ti he sabido que la verdad es solo un cabo suelto de la mentira.